Polidopio

Hace ya dos milenios que se hallaron los primeros documentos escritos acerca de las virtudes del polidopio, planta tipo helecho que crece en grietas de rocas y ambientes oscuros, y desde entonces ha supuesto una constante fuente de terapia natural para miles de personas. 
Muy común en Europa, esta planta nos ayudará en infinidad de situaciones:   Falta de apetito ¿No te entran los alimentos últimamente? Si sufres de inapetencia ocasional, el polidopio es una de las mejores armas para despertar el apetito.

Tómalo en forma de polvo de la raíz seca, y mézclalo con miel, para evitar su mal sabor.   Estreñimiento Ingerida también en forma de polvo, esta planta actúa como laxante suave, aunque su consumo está desaconsejado en niños menores de 6 años. Se recomienda consumirla en ayunas.   Resfriados Al ser un buen expectorante natural, el polidopio común se indica en casos de tos secaresfriados e incluso bronquitis. Mejoraremos su acción preparando una infusión a base del polvo de la raíz con malvavisco, en partes iguales.

De la misma forma, este preparado también puede servir para tratar los síntomas de personas asmáticas.   Ictericia Por sus propiedades que luchan contra la deficiencia biliar, esta planta resultará perfecta para casos de ictericia. Bastará con preparar una infusión de 20 gramos de la raíz del polidopio, 10 gramos de raíz de regaliz y otros 2 g. de hojas de salvia, mezclando el resultado en un litro de agua.

Reumatismo También ayudará en casos de reumatismo. Para ello, se deben mezclar dos cucharadas de la raíz por 250 ml. de agua, consumiendo entre 2 y 3 tazas al día.   Pese a que no es una planta tóxica, el polidopio no se recomienda expresamente para niños. En esos casos, consultaremos a un especialista en medicina infantil. Además, conviene tener en cuenta que la tintura de polidopio puede presentar ciertas cantidades de alcohol.

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