El extracto de toronjil o Melissa officinalis, obtenido por cocción de las flores y hojas, y luego mezclado con miel, se utilizaba como dulce y jarabe para combatir la tos, el resfriado, la inflamación de garganta y otros padecimientos similares. 

 SUGERENCIAS PARA EL USO

Tintura: (Para la cefalea, con fricciones en las sienes; para las picaduras de insectos). Se remojan 200 gramos de hojas y flores frescas de melisa en un litro de alcohol, durante una semana. Se filtra tantas veces como sea necesario

Agua de Melisa: (Para regular la tensión nerviosa, como antiespasmódico, para el insomnio, como carminativo, para dolores de cabeza y reglas dolorosas). Se dejan en remojo 200 gramos de melisa fresca, en un litro de alcohol etílico o aguardiente, durante 9 días. Se cuela y se toman 15 a 20 gotas en agua tibia, dos o tres veces al día.

Agua de las Carmelitas: (Para regular la tensión nerviosa, como antiespasmódico, para el insomnio, como carminativo, para dolores de cabeza y reglas dolorosas). Para preparar el Agua de las Carmelitas, hay que agregar al agua de melisa 40 gramos de corteza de limón, 20 gramos de cilantro,  15 gramos de nuez moscada, 10 gramos de canela y 5 gramos de clavo de olor. Se deja en remojo durante dos semanas. Se cuela y se toman 15 a 20 gotas en agua tibia, dos o tres veces al día.

Infusión: (Para regular la tensión nerviosa, como antiespasmódico, para el insomnio, como carminativo, para dolores de cabeza y reglas dolorosas). Se prepara con tres hojitas frescas de toronjil y agua hervida. Se deja reposar y se beben tres o cuatro tazas al día (o más si fuera necesario).

El toronjil de olor recibe también el nombre de ‘toronjil para la pena’, por algunas de sus propiedades medicinales, y se le conoce desde hace miles de años. En la Edad Media, se preparaba con una receta muy poco difundida, la denominada Agua de las Carmelitas, que hacían las Carmelitas Descalzas y cuyo componente principal era la melisa o toronjil de olor.El toronjil de olor tiene también un importante efecto tónico y estimulante de las funciones psíquicas, de lo que deriva su nombre de ‘toronjil para la pena’. En forma paralela, se le describe una virtud sedante sobre estados de tensión. Por esta segunda propiedad, se indica para tratar aquellos problemas del corazón y del sistema digestivo.

En la Antigüedad, se usó mucho para rehabilitación de desmayos. Por último, como todas las plantas que poseen aceites esenciales, es carminativa y antiespasmódica.

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