El evónimo es una planta medicinal en forma de arbusto que posee alturas medianas y lleva el nombre binomial de Evonymus europaeus. Es una especie del reino vegetal que pertenece a la familia de las quelastráceas. Las hojas y las ramas de esta planta crecen con una orientación enfrentada. En el caso del evónimo, las flores se presentan e forma escasa y poseen un olor poco agradable (lo mismo sucede con las hojas de esta planta).

Esta especie crece mejor en tierras rodeadas por un curso de agua, en barrancos y también en encinas. La primavera es la época del año en la que el evónimo crece con más vigor. En la composición química de esta planta se cuentan compuestos como la evonimina, algunos glucósidos y diferentes ácidos grasos.

El fruto de evónimo no debe ser ingerido bajo ninguna circunstancia, dado que tiene efectos tóxicos sobre el organismo (ocasiona algunos síntomas como diarrea intensa, convulsiones, pérdida de energía y en casos extremos puede llegar a la muerte). Al preparar un cocimiento de esta planta, sin embargo, sus efectos tóxicos se atenúan considerablemente llegando a resultar inocuos si van acompañados por la guía de un especialista.

 

El evónimo posee efecto emético, purgante y colagogo. Uno de los usos más seguros que existe de esta planta es como infusión. Para preparar una infusión de evónimo se necesitan alrededor de 25gr de esta planta por cada litro de agua. Se lleva el agua a hervor, se filtra y se deja reposar algunos minutos hasta alcanzar temperatura tibia. Lo bueno de este cocimiento de evónimo es que no solo se puede utilizar de forma interna sino que también puede ser empleado como remedio para eliminar parásitos epidérmicos (es muy bueno contra todo tipo de parásitos localizados sobre la parte superficial del cuerpo humano).

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *