La planta de angélica es una hierba medicinal conocida por el nombre binomial de Angélica archangelica. Forma parte de la familia de las umbelíferas y se caracteriza por tener un tallo bastante grueso con una buena cantidad de ramas. La época de florecimiento de la angélica siempre comienza en los meses de primavera.

Cuando se recolecta la planta de angélica con fines medicinales las partes que más interesan son las hojas, el tallo y el fruto que da la misma. La recolección de las hojas de angélica debe ser cuidadosa en grado sumo, por el enorme parecido que hay entre las hojas de esta planta y las de la cicuta (mortalmente venenosa). En la composición química de esta planta se cuentan algunos elementos como resinas, ceras, almidones y componentes tánicos.

 

Vale destacar que la angélica es una planta que posee excelentes efectos como carminativo, sedante, anti-inflamatorio, expectorante y diurético. La planta de angélica puede ser consumida en estado crudo sin ningún tipo de inconvenientes. Dado que esta especie genera un particular fenómeno de fotosensibilidad en algunas personas, las formas de consumo más recomendadas siempre incluyen alguna forma de cocción. Para hacer una infusión de angélica se necesitan unos 25gr de esta planta por cada litro de agua que se vaya a preparar. Calentar, filtrar y dejar reposar. Cuando alcance temperatura ambiente enfriar. Beber pequeñas tazas a lo largo del día. En base a la planta de angélica también se pueden preparar diferentes licores, vinos y bebidas de contenido alcohólico. Simplemente hay que agregar algunas hojas de esta planta en la bebida que sea de su preferencia y dejar macerar por dos o tres semanas (cuidando de revolver cada segundo día). Al final del proceso se deben filtrar las hojas y beber el licor (en cantidades muy pequeñas).

 

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