El ásaro es una planta vivaz baja de hojas verde oscuro brillantes y perennes. En el suelo, la planta forma un rizoma ramificado del que emerge un tallo velludo con hojas pecioladas y flores campaniformes de color violeta oscuro. El fruto es una cápsula. Contiene un aceite esencial del que se aísla la asarona o “alcanfor de ásaro”. También contiene almidón, resinas y sustancias bactericidas. Con fines medicinales se recoge el rizoma y, a veces, las hojas.

 

Esta planta se emplea por sus propiedades eméticas, diuréticas o catárticas. El ásaro resulta eficaz en el tratamiento de afecciones renales o de las vías urinarias, así como en las enfermedades inflamatorias de las vías respiratorias, como bronquitis, asma, tos y rinitis. La medicina popular emplea también el ásaro para la desintoxicación etílica.

 

También se usa en medicina como vomitivo, estornutatorio y purgante. A fin de prolongar esta propiedad durante meses se recoge incluso el rizoma. Esta hierba se emplea, algunas veces, en sustitución de la ipecacuana. Es muy útil en casos de dolores de cabeza y menstruación insuficiente con dolor.

 

En homeopatía se prepara una tintura que se emplea contra el agotamiento nervioso y las manos heladas.

 

Es una planta venenosa por lo que no debe ser utilizada a la ligera. Sus consecuencias pueden ser: daños en riñón, vesícula biliar, hígado e intestino. Está absolutamente prohibido su uso en embarazadas, niños, enfermos con hepatopatías y enfermedades neurológicas.

 

Un comentario

  1. Francisco Javier Quintero

    noviembre 29, 2016 en 9:42 pm

    donde se consigue

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