La lechuga es una especie comestible que pertenece a la familia de las Compuestas. Crece durante todo el año y muestra preferencia por climas templados. Aunque la gran mayoría de las plantas de lechuga son cultivadas para su consumo en crudo existen ciertas variedades que son empleadas bajo cocción (especialmente en la cocina asiática).

 

Las hojas de la planta de lechuga siempre son de tamaño bastante grande y difieren en su terminación según la variedad de que se trate. Pueden ser enteras, radicales o serradas. El fruto de la lechuga posee una sola semilla. Las variedades más populares de lechuga son la lechuga iceberg, la romana, la francesa y la Batavia. La lechuga es una planta muy recomendada por su excelente digestibilidad y su gran contenido de agua. Al mismo tiempo, si nos fijamos en sus propiedades terapéuticas veremos que es una planta mucho más completa de lo que se cree. Posee varias vitaminas y minerales en cantidades pequeñas, por lo que puede ser utilizado como suplemento natural.

 

Los usos terapéuticos de la lechuga pueden ser con esta planta en estado crudo o cocido. Para combatir el insomnio, el estreñimiento, la avitaminosis, problemas en la piel y casi cualquier dolencia en las vías urinarias se recomienda comer lechuga cruda en forma de ensalada. En caso de taquicardia y en algunos casos de insomnio se puede preparar una infusión con 5 gramos de lechuga por taza de agua. Llevar a hervor y colar. Se deben beber un mínimo de 3 tazas diarias. La lechuga posee un efecto afrodisíaco si se la consume en pequeña cantidad; al incrementarse el tamaño de la porción, en cambio, tiene un efecto inverso (sedante y tranquilizante). En casos de reuma se recomienda hacer friegas y cataplasmas con hojas de lechuga.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *