Inicio Hierbas cicatrizantes Los usos del mercurial perenne

Los usos del mercurial perenne

0
60

El mercurial perenne es una planta de larga vida que florece exclusivamente en primavera. El nombre binomial que se le ha dado a esta planta es el de Mercurialis perennis. Esta especie puede alcanzar alturas de hasta un metro. Sus hojas suelen rodear la parte superior extrema de cada tallo (la base de los tallos está desprovista de vellosidad).

 

Las zonas en las que el mercurial perenne se desarrolla con mayor facilidad son las tierras sombrías que rodean a las arboledas de ciertas especies de gran tamaño (como robles y hayas). Los frutos de mercurial perenne están repletos de vellos y aparecen unidos al tallo de la planta por medio de unos rabillos bastante largos. Las partes que más interesan de esta planta son las aéreas (deben ser desecadas).

 

En la composición química del mercurial perenne se cuentan cantidades significativas de taninos, alcaloides, sales de potasio y diferentes heterósidos. Los principales efectos medicinales que se le conocen al mercurial perenne son los de diurético, laxante y purgante. Como esta planta tiene algunos efectos secundarios un tanto desagradables es necesario consumirla con moderación.

 

Para preparar una decocción a base de mercurial perenne se necesitan solo 2 ó 3gs de hojas secas de esta planta por cada litro de agua. Llevar a hervor por un mínimo de 5 minutos, apagar el fuego y dejar reposar hasta que la decocción esté tibia. Por último, filtrar los restos de la planta y beber. Si queremos hacer una cataplasma con mercurial perenne lo que tenemos que hacer es machacar un puñado de hojas frescas de esta planta y colocarlas sobre una gasa. En la antigüedad, el mercurial perenne en usos externos era muy valorado para cortar el flujo de leche en las mujeres que daban de mamar a sus hijos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *