La planta de ajedrea blanca es conocida en todo el mundo por ser una especie de escaso tamaño (no supera los 50cm de altura) y color blanquecino. El nombre binomial que se le ha dado a esta planta es el de Satureja fructicosa. Las hojas que produce esta planta medicinal son de forma oval y se presentan en forma enfrentada. El tamaño de estas hojas, por lo demás, varía notablemente y siempre depende del sitio en el que se encuentre la planta.

 

Para tener un crecimiento óptimo la ajedrea blanca necesita suelos calcáreos (muestra preferencia por las cercanías con terrenos rocosos y ríos secos). Las flores de esta planta con propiedades medicinales crecen y se desarrollan de a pequeños ramilletes. La parte que interesa de la ajedrea blanca con fines terapéuticos son las hojas y las flores. Se deben recolectar hacia el final de la primavera y deben ser puestas a secar de forma inmediata al sol. Vale destacar que las flores de ajedrea blanca despiden un aroma a mentol, por lo que pueden ser utilizadas como aromatizantes.

 

Clásicamente, la ajedrea blanca siempre ha servido como muy buen remedio para problemas digestivos y molestias estomacales de todo tipo. Además de ser un muy buen tónico digestivo, tiene efectos positivos sobre el cuerpo como cicatrizante y antiséptico. La forma de utilización más difundida para esta planta medicinal es en forma de polvo e infusión. Si queremos preparar una infusión a base de ajedrea blanca no necesitaremos más que 30gr de esta planta medicinal por cada medio litro de agua. Debemos llevar a hervor por unos 20 minutos y dejar que infusionar por algunos minutos más (con el fuego apagado). Finalmente hay que retirar los restos de planta y beber. Se recomienda tomar alrededor de 3 tazas al día (siempre a temperaturas templadas o frías).

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