La draba es una especie que pertenece a la familia de las crucíferas y recibe el nombre binomial de Lepidium draba. En condiciones de crecimiento adecuadas la draba puede llegar a vivir hasta más de dos años. El tallo de esta especie mide, por lo general, entre dos y tres palmos y es bastante grueso. En su parte externa el tallo de la draba está recubierto por una fina pelusilla de color blanco. El fruto de esta planta, por lo demás. Es muy pequeño y termina en forma afinada.

draba

El lugar en el que la draba crece habitualmente son los bordes de caminos, campos y tierras rurales. Por lo general, es una hierba que crece en la época de primavera. Con fines medicinales se recolectan tanto las hojas como las semillas de la planta de draba. Una vez recolectadas deben ser puestas a secar de inmediato a temperaturas intermedias (de lo contrario se puede evaporar una esencia sulfurada muy apreciada por sus efectos terapéuticos).

Los efectos medicinales más notorios de la draba son su acción como anti-inflamatorio y rubefaciente. Para conseguir otros efectos curativos se puede combinar esta planta con otras especies medicinales del reino vegetal. Las semillas de esta planta, por lo demás, tiene un sabor muy picante (por lo que en algunas partes del mundo se las utiliza como reemplazo de la pimienta). La forma de preparación más común de la draba es en forma de infusión o cocimiento. Para hacer una infusión de draba se pueden utilizar las hojas de esta planta (unos 30 gr) por cada litro de agua y llevando a hervor por unos 30 minutos. Se deja enfriar, se cuela y se bebe. La dosis recomendada para observar efectos curativos debe ser de dos o tres tazas al día.

 

Un comentario

  1. julian

    agosto 24, 2014 en 1:31 am

    bien me gusto pero faltan cosas

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