En Botánica, se le denomina Mentha piperita Linnæus… y, la conocemos vulgarmente con los siguientes sinónimos: “menta”, “piperita”, “menta piperita”, “menta piperina”, “monte yuyo”, “toronjil de menta”, “menta inglesa”, “menta negra” Pertenece a la Familia de las Labiadas.

La menta por excelencia de los tiempos actuales no es una verdadera menta, es decir una estirpe pura, sino un mesto procedente de la hibridación de dos especies de este mismo género… “mesto” aparecido en Inglaterra afines del siglo XVII… Sus padres fueron la llamada Mentha aquatica L. y la Mhenta viridis L. De esta estirpe híbrida, multiplicada mediante esquejes hasta lo infinito, procedería toda la menta piperita cultivada en Inglaterra y en los continentes europeo y americano.

 

Hojas de menta

La menta se administra en forma de infusiones, que se preparan con 5 a 6 gramos de hojas por taza. Así que hierva el agua, se retira de la lumbre… y, la menta se echa únicamente cuando se ha extinguido el hervor… Se tapa, y se espera a que reduzca lo suficiente la temperatura para que se pueda tomar… Se añade un poco de azúcar o de miel, a gusto de cada uno… Esta infusión propicia la producción del jugo gástrico, favorece las funciones digestivas del estómago.

Los tés hechos con las hojas verdes de la menta verdadera son muy valiosos por su capacidad de prevenir convulsiones y flatulencias. El té de menta también es un buen remedio para el síndrome del colon irritable. Además alivia los síntomas relacionados con los dolores de cabeza incluyendo la migraña y estimula las funciones del hígado y la vesícula biliar. La fragancia del té de menta también contrarresta los efectos del mareo por movimiento. Beber una taza de té refresca el aliento.

El mentol es el ingrediente principal en la menta. Este aceite esencial alivia las náuseas, cólicos, diarreas, dolores de cabeza, gastritis y dolores menstruales. Además la menta es rica en enzimas peroxidasa y catlasa que fortalecen el sistema inmunitario. También contiene potasio, calcio y vitaminas B para combatir la pérdida ósea. La menta puede ser usada en los siguientes:

Para calambres y náuseas: El aceite esencial de mentol ejerce un leve efecto relajante en el revestimiento del estómago y el intestino aliviando los retortijones. Estimula la digestión, previene la formación de cálculos en la vesícula lo cual resulta en un amuleto en la producción de bilis facilitando el metabolizar la grasa.

2 Comentarios

  1. nancy

    mayo 21, 2012 en 4:53 am

    me gusta mucho la informacion que cada dia nos dan,asi podemos ocupar las hiervasssssssss.

  2. jesus corcoles

    mayo 21, 2012 en 6:34 am

    que es muy bella la labor de informacion tocante a los efectos de las plantas y su forma de actuar muy agradecidopor esta linda informacion

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