El apio es una planta comestible. Sus frutos son ricos en esencias que contienen ácido linoleico, oleico, palmítico, selineno y vitamina B. Los tallos poseen calcio, potasio, hierro, yodo, cobre y manganeso. Las hojas y las semillas del apio contienen un aceite esencial.
Cocido es muy digestible, indicado para aliviar diarreas y fiebres. Reduce la hipertensión, fortalece los nervios, tiene propiedades diuréticas y elimina gases, depura el organismo y alivia afecciones bronquiales, regula la presión sanguínea, es antirreumático, aperitivo, cicatrizante, tónico, antiséptico y laxante.

 

Gracias a las sustancias que lo componen como: salinero, limoneno, asparagina, aumenta la eliminación del exceso de líquidos, ayudando no sólo a bajar de peso, sino a controlar la tensión arterial.

 

El apio es recomendado en casos de nefritis crónica; reconstituyente de los riñones, hígado y vejiga. Junto a la cebolla es la hortaliza que mejor contribuye a la remineralización del organismo. Es calcificante y estimulante de las glándulas suprarrenales. Ayuda a eliminar el ácido úrico y actúa como sedante y tranquilizante.

 

En casos de acidez y colitis es muy recomendable consumir diariamente apio, ya que es combinable con casi cualquier alimento. Se complementa con el siguiente tratamiento con una decocción a base de 30g de apio y medio litro de agua. Deje que hierva durante unos segundos antes de beberla. Para mejores resultados, se deben tomar 3 tazas al día.

 

Asimismo, en caso de heridas se recomienda machaque un pedazo de tallo de apio y ponerlo en las partes afectadas. De esta manera se estimulará la cicatrización de la herida.

 

1 Comentario

  1. Aun no tengo resultados hace una semana estoy consumiendo agua de apio cuando cumpla tres semanas dare mi comentario lo tomo para bajar el acido urico.

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