El sauzgatillo es un arbusto que no suele alcanzar más de 2 metros de altura. El fruto es ligeramente carnoso, de color negro y con cuatro cavidades en su interior. Despide un ligero aroma a pimienta, a lo que debe alguno de los nombres vulgares que recibe. Con fines medicinales se aprovechan las sumidades floridas y los frutos. Por otra parte, es muy codiciado como combustible ya que arde muy bien.

 

En las hojas del sauzgatillo encontramos flavonoides como la casticina, glucósidos, taninos y un principio amargo. En los frutos aparece un aceite esencial rico en cineol y pineno. Los estudios hechos sobre sus principios activos han sugerido un efecto parecido al de la progesterona.

Esta planta ha sido utilizada tradicionalmente como un remedio para regular el sistema reproductor femenino y normalizar el ciclo menstrual. Se emplea frecuentemente para aliviar el síndrome premenstrual, problemas de la menopausia como la ansiedad, cambios de humor y dismenorrea.

Asimismo, el sauzgatillo se emplea como antiespasmódico, sobre todo en molestias por causa de trastornos digestivos. También actúa como sedante y vulnerario. Por todas estas acciones farmacológicas, está especialmente indicado en trastornos del sistema nervioso tales como ansiedad, insomnio, palpitaciones, taquicardia o vértigos y también se recomienda en espasmos gastrointestinales.

 

Por otra parte, los frutos se consideran adecuados como aperitivos, carminativos y diuréticos.

 

A partir de las hojas se prepara una infusión añadiendo 30 gr. en una taza de agua hirviendo. Se debe tomar esta dosis repartida en 3 tomas, preferiblemente después de las comidas. Igualmente, se puede adquirir el extracto seco de la planta, del cual se tomarán entre 0,5 y 3 gr. al día.

 


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