El rábano rusticano es una planta medicinal que forma parte de la familia de las crucíferas y posee un tallo más bien alto. El nombre binomial que se le ha dado a esta planta es el de Armoracia lapathifolia. Los frutos del rábano rusticano tienen formas globulares y no maduran sobre la planta. La época de florecimiento típica para esta especie coincide con los meses de primavera, aunque puede extenderse según el lugar de crecimiento particular.

 

Para aprovechar las ventajas del rábano rusticano en usos medicinales lo más conveniente es recolectar la raíz en estado fresco. En la composición química de esta singular planta podemos encontrar buenas cantidades de vitamina C (por ello combate el escorbuto), glutamina, arginina y asparaniga. El rábano rusticano tiene la particular característica de estimular el trabajo a nivel gastrointestinal. Es una excelente opción en casos de problemas de estómago (actúa como tónico digestivo), aunque también sirve en situaciones de inapetencia. El rábano rusticano es tan dúctil que también se puede aplicar de forma externa.

 

Si queremos preparar un jarabe a base de rábano rusticano necesitaremos un poco de raíz de esta planta rallada y cantidades equivalentes de azúcar. Después de macerar por un día entero hay que exprimir el resultado hasta que suelte la última gota de zumo. La dosis recomendada de este jarabe es de dos cucharaditas al día (muy bueno para abrir el apetito). Si queremos preparar una infusión a base de rábano rusticano, en cambio, lo más indicado es hervir 1gr de raíz en un poco de agua y aplicar el líquido (previamente filtrado) en forma de compresas sobre el cuerpo. Esta solución es muy útil para las personas que necesitan aclarar cierto tipo de manchas sobre la piel que no desaparecen con ningún otro remedio.

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