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Beneficios de la equinácea

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La equinácea (también llamada echinacea) es una planta empleada en la herbolaria desde tiempos remotos, que producevarios efectos beneficiosos sobre la salud y el organismo.Fue una planta muy conocida para los aborígenes indios de América del Norte que la utilizaban para tratar las mordeduras de serpiente y las heridas.

Su raíz contiene numerosos principios activos destacando sus propiedades inmunoestimulantes. Se ha demostrado que la equinácea incrementa la producción y la actividad de los glóbulos blancos y la producción de interferón y de anticuerpos. Refuerza el sistema inmunológicofortaleciéndolo de modo tal que resista mejor la agresión de agentes externos, como virus, bacterias, bacilos y/o sustancias tóxicas.

 

La equinácea puede tomarse para prevenir o acelerar la recuperación de resfriados, gripe e infecciones de las vías respiratorias: faringitis, amigdalitis, sinusitis, fiebre, rinitis, etc. Se recomienda tomarla entre uno y tres meses desde el comienzo del invierno como prevención de infecciones de repetición.

 

Otra de sus propiedades es la de actuar como antiséptica, aumenta laresistenciade la piel contra el ataque de bacterias, virus y hongos,y antiinflamatoria, por lo quese recomienda en el tratamiento de pacientes con artritis.

 

También tiene acción cicatrizante, ya quefavorece la producción de los fibroplastos, es decir, de las células específicas de la piel que participan en el proceso de cicatrización. Así también,esta planta protege contra la acción de los radicales libres en la piel,  por lo que es un potente antioxidante y actúa retardando el envejecimiento celular.

 

Modo de empleo del equinácea: infusión, extracto fluido, extracto seco, tintura y jarabe. Sola o asociada a otras plantas que refuerzan o estimulan las defensas del organismo. En uso externo, pomada, crema, loción y apósito.

Un comentario

  1. manuel

    septiembre 5, 2011 en 3:12 am

    me interesa mucho esta planta porque sufro de asma.

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